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El trabajo de terapia en pareja implica dificultades añadidas al desarrollado en terapia individual, pero puede ser muy enriquecedor. Aparecen los conflictos que cada uno tiene como individuo, y los añadidos por la relación. Es importante respetar fuera de la sesion los temas críticos surgidos dentro de ella y que no sean utilizados como arma arrojadiza, y sí volverlos a tratar en la sesion siguiente.
El método propuesto implica que de forma alterna cada sesion, cada uno de los miembros de la pareja expone su problemática, ya personal, ya por la relación y trabajamos durante toda la sesión con ello, para ayudar a encontrar nuevos recursos, nuevas formas de posicionarse, que vayan ayudando a estar mejor los dos. |
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La otra persona de la pareja está presente durante toda la sesión, aprendiendo a desarrollar esa capacidad difícil de “contener el impulso a reaccionar, cuando lo que escucho, no lo comparto”, y esperar para tratarlo en su propia sesión.
En alguna sesión puede ser necesaria su colaboración voluntaria durante un ejercicio.
Al finalizar hay una reflexión de todos y se pide otro esfuerzo dificil. La otra persona de la pareja que no ha tenido sesion, tiene la ocasión de hacer su aportación y expresar, pero pasando a un según plano como ve ella las cosas, y pasar a verlas desde el punto de vista profundo del otro y ayudarla a evolucionar, y también ayuda dando la opinión de como el terapeuta ha intervenido.
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