La primera consulta

Los nervios son inevitables. Naturalmente el-la profesional está acostumbrado y es quien invita a sentarse, y hablar de forma abierta sobre el problema; no es necesario poner nada en orden. Es durante la escucha atenta y la atención cuidadosa a las emociones que pueden surgir, como se van ordenando solas las ideas, y lo que es el tema a trabajar en futuras sesiones. El profesional pregunta de forma espontánea sobre lo que no siente claro o completo. No es difícil.
Muchos clientes ya vienen de un psiquiatra o de otro colega de la psicología, o ha leído libros y trae "su diagnostico"; yo tengo un trastorno obsesivo de personalidad, o yo tengo un trastorno bipolar, o disociación de personalidad, o depresión, ansiedad, etc
En nuestro Centro huimos de estas etiquetas porque todos tenemos algo de todo, y somos personas complejas y encasillarnos en ellas no es verdadero, ni ayuda.
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La primera consulta

Casi siempre el profesional se va orientando sobre el problema durante el desarrollo de la conversación, y hace pequeñas paradas para verificar lo que va captando y sintiendo, que es el tema a tratar. Cuando tiene claro el motivo o motivos que han llevado al cliente al momento en que se encuentra, lo propone y se habla de ello. Muchas veces, resulta una auténtica sorpresa para el cliente, que no se espera que en realidad es eso lo que le pasa y que sin ayuda no lo podrá modificar porque lleva toda la vida siendo así. Es lo que va a constituir el objetivo de la terapia, lo que se tiene que cambiar y mejorar.
Terminando la consulta, facilitamos una pequeña guía de temas a contestar, y que nos permita posteriormente leer sobre la vida de la persona, y así conocer algunas de las circunstancias importantes que han podido marcar su desarrollo adulto.
Y nos despedimos hasta la próxima consulta, que si se acepta el trabajo, sería la primera sesión de terapia
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Las sesiones de Terapia

Normalmente la sesión empieza por aquello que le interesa hablar o resolver, a lo que dedicamos el tiempo necesario. Frecuentemente los clientes liberan emociones, y otros no, que son recibidas y aceptadas de forma natural por el profesional. En algún momento, podemos proponer trabajos expresivos, respiratorios, de contacto, que disminuyan la tensión y mejore la vitalidad; ayudan a tomar conciencia de sensaciones, emociones y pensamientos que habitualmente no se conocen, porque nuestras formas habituales no dejan. .
Permiten conocerse mejor, o incluso descubrir aspectos que se negaban
Controlar emociones y sentimientos, que no podía, y provocaban rechazos de las otras personas.
Relajar tensiones musculares, y emocionales.
Mejorar síntomas y conflictos, que le desbordan, y le obligan a evitar o refugiarse.
Modificar conductas y patrones negativos para su vida y su convivencia con los demás.
Mejoran los síntomas de depresión, ansiedad, estrés, pensamientos obsesivos, conductas agresivas, trastornos del sueño, inhibiciones y miedos, cefaleas, trastornos en la autoestima, trastornos sexuales, dolores musculares
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Las Sesiones de Terapia

También, la confianza y la relación entre profesional y cliente aumentan, y las propuestas y sugerencias, así como las vivencias entre ellos van modificando las pautas y formas de reaccionar y de vivir del cliente. Poco a poco esto va afectando a su vida diaria, donde también puede ubicarse mejor, y estar más presente y segura la persona. No es magia, es terapia muy eficaz, que nos modifica, sin querer, en la dirección y objetivos que se marcaron en la primera consulta.
A veces no ocurren los cambios, a pesar de la voluntad y el empeño de ambos. Esto es porque los seres humanos construimos estrategias inconscientes, para no vivir lo nuevo, para que no haya cambios. Ante esto, los-las terapeutas nos vemos impactados-as y señalamos, cuales de sus conductas le obstaculizan la comunicación eficaz, y también las que causan más problemas en su adaptación a la realidad. Y si Vd. lo ve claro, promovemos el cambio.
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